Requisitos necesarios para arbitrar un partido

En cualquier deporte, los árbitros son las personas encargadas de que se cumplan las reglas del juego.
En un partido de fútbol, la función del árbitro principal es fundamental ya que representa la máxima autoridad del juego. Es quien tendrá la autoridad total para hacer cumplir las reglas de juego en el partido para el que ha sido nombrado y todas sus decisiones son definitivas permitiendo modificación únicamente si el juego no se ha reanudado o el partido no ha finalizado.
Aparte de controlar que se respeten todas las reglas, el árbitro debe cronometrar y tomar nota de los incidentes del partido, interrumpir, suspender o finalizar el partido de ser necesario.
Lo primero que tiene que hacer un árbitro cuando es nombrado para un partido es considerar las siguientes circunstancias:

Una vez consideradas estas circunstancias previas el árbitro tiene las siguientes obligaciones antes del comienzo del partido:
Una vez comienza el partido, el árbitro debe estar atento a todas las jugadas que van sucediendo.

Adicionalmente, el árbitro principal puede disponer de dos árbitros asistentes que se sitúen en el exterior del terreno de juego y en el caso de partidos de categoría profesional, de un cuarto árbitro por si alguno de los anteriores sufriera alguna lesión.
Las reglas que se aplican durante el partido son aquellas establecidas por la Asociación Federación Internacional de Fútbol (FIFA) pero siempre pueden surgir situaciones durante el partido que no pueden ser previstas y que tampoco están cubiertas por ningún manual o reglamento por lo que el árbitro principal debe ser ágil para resolver el incidente y poder continuar con el partido siempre que sea posible.

Reglas para jugar al balonmano

El balonmano es un deporte de pelota donde se enfrentan dos equipos formados cada uno de ellos por seis jugadores más un portero. El objetivo del juego es llevar la pelota a través del campo para intentar colarla en la portería del equipo contrario y marcar la mayor cantidad de goles posible. Para el correcto desarrollo del juego hay que cumplir las normas básicas del balonmano, ¿las conoces?
El partido empieza con un saque desde el centro del campo y el juego se desarrolla entre pases, lanzamientos y regates con el balón de balonmano.
Un partido está compuesto por dos tiempos de 30 minutos con un descanso de 10 minutos.
La pista de juego tiene que tener unas medidas de 40×20 metros y la portería de balonmano tiene unas medidas de 3 metros de ancho por 2 metros de alto.

Los jugadores pueden lanzar, coger, botar o golpear la pelota con las manos o con cualquier parte del cuerpo excepto los pies; a excepción del portero que sí que puede usar los pies para defender la portería.
Los jugadores tiene que botar la pelota para avanzar en el juego y solo pueden retenerla un máximo de tres segundos antes de botar o tirar a meta.
Los jugadores pueden dar un máximo de tres pasos con la pelota en la mano.
Después de parar de botar no está permitido volver a botar, pero sí que se pueden dar otros tres pasos.
La pelota se puede pasar en cualquier dirección.
No se puede quitar la pelota de las manos a otro jugador.
No se puede botar el balón después de cogerlo con las dos manos, botar con las dos manos ni dar más de tres pasos sin botar.

Cada vez que la pelota de balonmano pasa por completo la línea de portería el equipo que ha lanzado se anota un gol.
Un jugador puede golpear directamente la pelota con el puño pero no puede lanzarla al aire y luego darle un puñetazo.
El equipo arbitral será el encargado de hacer que se respeten y cumplan las normas de juego, así como de sancionar a los jugadores que las incumplan o cometan una infracción.
Todas las faltas se sacan desde el mismo lugar donde se han cometido, excepto si se ha producido dentro del área de golpe franco que se saca sobre la línea de 9 metros.
Ningún jugador más que el portero puede entrar en el área de gol.
No está permitido empujar, sujetar o golpear a un contrario.
Conociendo las principales normas del balonmano podrás empezar a jugar sin que nada te lo impida. ¿Empezamos?